Estuvimos un fin de semana de febrero 8 adultos y 1 niño. La casa es espectacular, con un amplio salĂłn-cocina. Mesa para 12 comensales y un enorme y cĂłmodo sofĂĄ. Todo muy nuevo y moderno, cuidado al detalle. Cada habitaciĂłn con su baño individual, su TV y su bomba de frĂo-calor, que no hizo falta encender porque la calefacciĂłn ya era suficiente. No pudimos probar la piscina ni disfrutar del patio al ser invierno, pero sĂ del jacuzzi y la mesa de ping pong. Por poner una pega, echamos en falta secadores de pelo y las escaleras de subida a la otra planta son un poco empinadas y de escalones estrechos para niños pequeños o personas mayores.
En el pueblo hay de todo, supermercado, bares, restaurantes... Todo a mano y sin necesidad de coger el coche.
Y la dueña, Rosa, muy amable.
Sin duda, una casa muy recomendable para volver.